
La humanidad sin rostro
Unos sin rostro; otros con un rostro medio tapado, por si acaso les entra el miedo; otros con el rostro al aire libre, aunque con un pelín de miedo por si les dicen que lo llevan destapado; y otros, con la libertad que se siente al poder respirar, reír, cantar, besar y abrazar, sin necesidad de ocultar el rostro.








