Eres grandioso

El día que dejé de mendigar atención, descubrí que no sobro en ninguna parte. Terminé de completar el puzzle. Era yo la pieza que faltaba, por tanto tiempo buscada. Frente a mí la encontré, me escuché y cobró sentido la vida de nuevo.

El día que dejé de mendigar atención, descubrí que no sobro en ninguna parte. Terminé de completar el puzzle. Era yo la pieza que faltaba, por tanto tiempo buscada. Frente a mí la encontré, me escuché y cobró sentido la vida de nuevo.

Eres muy valioso, no dejes que nadie te diga lo contrario, no te dejes pisotear, defiéndete de una manera no violenta. Hazte fuerte frente a la crítica y el juicio.

Conviértete en el creador de tu propia realidad. Encuentra una motivación y alienta tu poder personal.

Todos tenemos dones y talentos, lo sepamos o no, los compartamos o no, los usemos o no. Todos llegamos aquí con una gran caja llena de ellos.

Descubre cuáles son los tuyos. Te hablan, te dicen cuál es el camino, sin dificultad, sin esfuerzo.

Pon encima de la mesa todos tus talentos y comparte, no prives al mundo de tu brillo.

Descubre tu verdad y tu camino. Deja salir tu grandeza, desde dentro.

¿Qué te gusta realizar que sea bueno para ti y los otros?

¿Qué te hace sentir pleno y feliz?

¿Con qué actividad podrías pasar horas sin apenas esforzarte?

¿Cuál es tu pasión?

¿Pintar, dibujar, cantar, enseñar, escribir, conducir, cocinar, nadar, escalar montañas, hacer maquetas?

Ve y hazlo cada vez que puedas, piérdete en ello, disfrútalo, empápate.

Cuando uno encuentra lo que le da sentido a su vida, esa “normalidad” que realizamos con agrado, es el propósito.

Nuestro propósito de vida, no tiene que ser nada rimbombante o espectacular. En la simpleza de compartir un pedazo de pan con otros, de dejar pasar a un peatón en un paso de cebra, de coser un botón a la camisa de tu pareja o consolar a tu hijo que ha tenido un duro día, ahí está el mejor de los propósitos de vida.

Respeta tu ritmo personal. Genera tu propia realidad. Quítate las cadenas, muchas veces estamos encadenados a una realidad que nos han fabricado otros.

Encadenados a los noticieros que solo hablan de crisis, desgracias, enfermedades, carencia, miedo, desempleo, guerra.

¿Es esa tu realidad?

¿Vives en una guerra?

¡Apaga los noticieros!

¡Desconecta de la televisión, la radio o los periódicos por un momento!

Genera tu propia realidad, fabrica tus propias vivencias.

Pregúntate:

-¿Qué quiero yo conmigo?

-¿Qué quiero yo de mi vida?

-¿Cuál es la relación íntima que tengo yo conmigo mismo?

-¿Me escucho?

-¿Me trato bien?

-¿Paro cuando preciso descanso?

-¿Observo mis sentimientos?

-¿Atiendo mi rabia, mi ira, mi pena o mi desconsuelo?

-¿Estoy en mi centro?

Atrévete a ser responsable de ti mismo, comprométete con tu vida, con tu cuerpo, con tu camino.

Atrévete a dar tu opinión, no hace falta que sigas, como un manso corderito lo que dicen los otros.

Atrévete a que otros puedan molestarse un poco con lo que tú dices.

Atrévete, con el mayor del cariño y respeto, a ser tú.

No seas lo que quieren tus padres, lo que quieren tus profesores, lo que quiere tus pareja, lo que quiere tu monitor de yoga, lo que quiere la sociedad, lo que quieren los políticos.

Cuando te quedes a solas contigo, en el silencio de la noche, ¿cómo quieres sentirte?, ¿avergonzado por haberte traicionado una vez más?; o por el contrario ¿quieres sentirte pleno, porque lo has hecho lo mejor que has podido y has sido fiel a ti mismo?

Ojo, con esto no digo que vayas por ahí despotricando y haciendo daño a las personas con tus hirientes palabras o hechos.

Se trata de ser coherente con uno. Sin vilipendiar a nadie. Decir No, cuando no quiero y Sí, cuando lo deseo. Pedir permiso para expresarse, desde nuestra verdad, desde lo más hondo de nuestro fuero interno.

Y eso, lo que expreso , puede no estar en concordancia con lo que a mi alrededor yo tengo.

Es una opinión, la compartes, la divulgas, la expandes, la expresas.

Si a alguien le viene bien, perfecto; si a alguien le pica un poco, perfecto.

Eres grandioso, recuérdalo, que nadie te diga lo contrario.

Un abrazo de mi corazón al tuyo

Mirena

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