La Calma

"Cuando te tomas el tiempo para aquietar tu mente y no permitir que nada interfiera en tu paz, hay quietud en el tiempo. Te sientes suspendido en un océano de tranquilidad, y toda la verdad parece provenir de este lugar de comprensión interna". John Assaraf (escritor, experto en técnicas de entrenamiento cerebral para mejorar la neuroplasticidad)

Vivimos rodeados de estímulos que nos quitan la calma:

Luces, voces, colores, pantallas, sensaciones corporales, pensamientos, sentimientos, hambre, tráfico en las carreteras, sed, pruebas médicas, olores, exámenes, mensajeros con paquetes, el timbre de la puerta, avisos del móvil,…

¡¡SOCOOOORRO!!

Con tanta distracción, nuestro sistema nervioso se sobrecarga y vamos por la vida en automático, moviéndonos sin darnos ni cuenta de lo que sucede alrededor.

¿A ti no te pasa que de pronto estás en un lugar y no sabes cómo has llegado? Sabes que tu cuerpo se fue coordinando para transportarte a ese sitio, perooooo no has sido consciente de cómo.

Otro de los factores que quita calma es compararnos con otras personas. Te comparas con los famosos que salen por la tele, con los que publican sus vidas en las redes sociales, con tus amigos, familiares, vecinos.

Al compararte, siempre verás que eres más alto, más baja, más gordo, más flaca, menos inteligente, con menos suerte, con… me da igual, porque no es verdad.

Tú, yo, todos, somos seres humanos únicos, irrepetibles, inigualables, maravillosos y merecedores de todo el amor y la comprensión del mundo.

Cada ser humano tiene sus características y virtudes, a todos se nos da bien algo: escuchar a otros, cocinar, pintar, escribir, crear música,… todos somos igual de valiosos, dentro de las diferencias que nos distinguen.

Así, que, por favor, ¡no te compares!


Calma es una palabra simple, prima hermana de serenidad o sosiego. Es un estado de bienestar, libre de estrés, que nos mantiene en paz interior y nos proporciona claridad mental.

Conseguir la calma es algo que se aprende. Que se practica, poco a poco. Es como aprender a tocar un instrumento, no te conviertes en un pianista famoso por comprarte un piano, ¿no? Hay que practicar y poner empeño. Pues con la calma pasa algo parecido. Hay que practicar.

En la calma intervienen muchos factores: físicos, mentales y emocionales.

Favorece la calma:

-Dormir bien cada noche.
-Hacer un poco de ejercicio dos o tres veces a la semana.
-Comer saludable. Aprender a hacer nuestra propia comida.
-Fomentar la creatividad: pintar, dibujar, cocinar, componer música, bailar,…
-Sentir gratitud por lo bueno que ya hay en nuestra vida.
-Decir NO cuando no queremos algo.
-Pedir ayuda cuando la necesitemos.
-Relacionarnos con amistades, que nos hagan sentir bien y nos comprendan.
-Reducir los estímulos diarios (menos pantallas, noticias o música fuerte).
-Salir a que nos de la luz del sol, pasear por la naturaleza.

Nos saca de la calma:

-El ruido molesto del tráfico o de una obra.
-Exámenes.
-Pruebas médicas.
-Discutir con alguien.
-Que no te den un like o no contesten un mensaje, dejándolo en “visto”.
-Que te duela algo.
-Tener pensamientos negativos repetitivos.
-Tener miedo a la enfermedad propia o de algún ser querido.
-Recordar constantemente algo feo que sucedió en el pasado o imaginar que algo en el futuro será difícil.
-No poder contar cómo te sientes.

Ejercicios de Calma:

1-Calmando la Mente con la respiración:

-Siéntate o recuéstate cómodamente, pide que no te molesten en un rato. Puedes poner una música suave, sin palabras.

-Cierra suavemente los ojos e inspira profundamente y, mientras entra el aire en tus pulmones cuentas hasta cuatro, muy despacio.

-Aguanta el aire en tu pecho, cuentas hasta cuatro, muy despacio.

-Sueltas el aire de los pulmones, mientras cuentas hasta cuatro, muy despacio.

-Cuentas hasta cuatro, muy despacio, antes de volver a llenar tu pecho de oxígeno.

-Repite esta secuencia unas cuantas veces seguidas.

Nota: No importa si alguna vez al respirar cuentas más o menos de cuatro, se trata de que lo hagas despacio y tranquilamente. Lo del cuatro, es para que te acostumbres a estar durante un rato en cada fase de la respiración.

2-Calmando el cuerpo de pies a cabeza:

-Encuentra un lugar donde puedas moverte con comodidad y poner música alegre, para bailar y cantar.

-Moviliza todo el cuerpo de pies a cabeza:

• Mueve la cabeza y los hombros, arriba, abajo, a tu ritmo.
• Estira los brazos a la derecha, a la izquierda, arriba, abajo, con alegría, como si quisieras alcanzar algo que está muy lejos de tu cuerpo. Repite cinco o seis veces de cada lado.
• Pon las manos en la cintura y haz giros de cadera hacia el lado derecho y hacia el lado izquierdo. Repite durante un rato a cada lado.
• Ahora junta los pies y empieza a dar saltitos, como si fueras una rana, saltos y saltos, dejando los brazos sueltos, como si tuvieran vida propia. Deja que los brazos se vayan hacia arriba, hacia abajo, hacia un lado, hacia el otro. Repite durante un buen rato.

-Y…. ¡Es hora de bailar!

Baila al ritmo de la música, libre, a tu aire, deja que tu cuerpo se mueva, se relaje, se divierta.

-Después de bailar un par de canciones, apaga la música, recuéstate o túmbate, pon las manos en tu pecho y quédate unos minutos en silencio, sintiendo como poco a poco te relajas, tu cuerpo se calma, la mente se serena y las emociones se tranquilizan.

3-Calma Exprés:

Sé que la palabra calma y la palabra exprés son contradictorias, pero en cuanto sepas a lo que me refiero, entenderás el juego de palabras. Aquí voy enseñarte algún truco rápido, para que encuentres la paz fácilmente.

a) Abrazo terapéutico: Abraza un cojín, un peluche grande o a una persona querida. El abrazo reconforta instantáneamente. Mientras abrazas, inspira profundamente. Nota: si en ese momento no tienes a nada o nadie para abrazar, abrázate a ti, mereces quererte mucho.
Este ejercicio va bien para aliviar la tristeza, es reconfortante y da seguridad.

b) Escritura rápida: Escribe en un papel viejo todo lo malo que sientes en ese hacia una persona o situación que te enfada. Puedes poner palabrotas y lo que pase por tu cabeza, solo tú lo estás viendo, nadie va a saber lo que estás escribiendo. Cuando termines, rompe el papel y tíralo a la basura, sabiendo, que al tirarlo, se marcha el malestar. Inspira profundo, llénate de calma, ya eres libre.
Este ejercicio viene bien cuando hay enfado, ayuda a dejar ir la rabia.

c) Aprieta: Acomódate en un lugar tranquilo. Vas a apretar los músculos, para liberar tensiones. Aprieta los ojos, las manos, los hombros, las nalgas, la barriga, las piernas, los pies. Aprieta todo el cuerpo. Aprieta y suelta, varias veces seguidas. Al tensar y destensar los músculos, te relajas.
Este ejercicio alivia las tensiones emocionales y relaja el cuerpo.

d) ¡Que te doy!: Ve a un lugar donde no te molesten, ten a mano una almohada grande o un cojín. Golpea, golpea fuerte, deja que salga la frustración y la rabia. Dale todas las veces que necesites, hasta que te quedes a gusto. Puedes pensar en algo que te dolió o en alguien que daño tu corazón. Al terminar inspira profundamente y siente que tu pecho y tu corazón se llenan de calma. Siéntate un rato, inspira y relájate.
Este ejercicio alivia la ansiedad y deja ir la rabia, calma las emociones.

e) Manos en el pecho: Pon las manos en tu corazón y respira profundo durante un par de minutos, sintiendo que con cada inspiración te llenas de calma y que con cada exhalación dejas ir las tensiones o preocupaciones.
Este ejercicio lo puedes hacer en cualquier parte, para tranquilizarte de manera rápida. Por ejemplo: en un examen, en un viaje, antes de entrar al médico, antes de tener una cita, en una reunión familiar.

Relajación para el cuerpo:

Aquí encuentras decenas de relajaciones gratuitas que he creado para hallar calma en mente, cuerpo y emociones:

Si te apetece, puedes dejar algún comentario en los vídeos, me haría mucha ilusión. En el canal tienes muchos más, para relajar cuerpo y mente.

Para entrar en mi canal puedes pinchar aquí:   https://www.youtube.com/@conlasmanosdemirena/featured

Que la CALMA sea contigo.

Abrazos de corazón.

María José Malleiro Zorzano (Mirena)

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