Me encanta leer
Por mi cumpleaños, Gabriel me regaló un libro electrónico, con una funda verde claro muy bonita. La funda está la pobre ya toda toqueteada y hasta ha perdido algo de color en algunas zonas, de tanto uso que le doy al libro.
El anterior libro electrónico que tenía se estropeó, la batería ya no cargaba bien y no se le podían poner más libros, solo sirve para releer los que ya tiene cargados, cuando consigues que se llene algo la batería, claro.
Así que, con este nuevo, estoy como una niña con un juguete que le ha traído «papánoel», toda feliz y contenta. Ahora lo estoy viendo, está aquí a mi lado, en la mesa donde escribo.
Lo miro. Lo toco.
Es pequeño, un poco más pequeño que mi mano. Muy práctico. Para llevarlo en un bolsillo grande o en un bolso pequeño.
Me permite cambiar el tamaño de la letra, la forma, incluso tiene incorporada una suave luz de fondo, que facilita la lectura cuando es de noche o el día está muy gris.
Igualmente, aunque le de mucho uso al libro en este formato más moderno, llevadero, compacto y práctico, a mí lo que más me gusta es sentir entre las manos un libro físico.
Disfruto del tacto, del peso, de la forma, de pasar las hojas, de hacer anotaciones en los márgenes, en las páginas en blanco o en las zonas que no tienen nada escrito. Subrayo, hago marcas, incluso uso algún lápiz de color para marcar zonas, frases, párrafos, ideas y sitios destacables en el libro.
Me encanta leer.
Dejarme llevar por las palabras, los sonidos e imágenes que se van formando en mi mente y en mi corazón con cada letra que descifro.
Inspirar profundo ese aroma que destila cada uno de los trozos de papel, donde se imprimieron las ideas del autor.
Acariciar con cuidado cada parte, apretar, mover, cambiar de sitio, guardarlo en mi bolso, en la guantera del coche, colocarlo en la estantería, junto al resto de la “familia”.
Los libros me los llevo conmigo a cualquier lugar. Leo en los aviones y trenes (en los coches me mareo si leo, así que ahí no).
Leo cuando me toca esperar en el dentista o en cualquier otra de esas salas denominadas «salas de espera». Se hace más corto aguardar a que salga tu número en la pantalla, escuches tu nombre por megafonía o venga una amable persona a decirte que ha llegado tu hora y van a atenderte

Me encanta leer.
Reconozco que voy por temporadas. Hay épocas, como esta, en la que me apetece más perderme entre las narraciones de autores diversos. Tengo una pila de libros preparados, diciéndome que los lea, que los escoja a ellos, que los abra, que los use, que los agarre entre las manos, que los convierta en protagonistas durante unos días, mientras los leo.
Me gusta combinar varios a la vez. Uno más serio y profundo, que me haga pensar, entrar en mí, de estilo «autoayuda» o psicología y luego algo más ligero, novela de entretenimiento, de aventuras, de intriga, más ágil y fluido.
Uso mucho el libro electrónico, aunque siempre anda por casa algún libro físico, que ya tengo empezado.
Sí. Puedo decirlo rotundo. Hay libros que no he terminado, porque me han parecido un horror, infumables, intragables, imposibles, aburridos a muerte, innegociables. Si no se puede, no se puede. Cuando era más joven, me los tragaba enteros, como si tuviera una obligación para con ellos. Siempre les doy un tiempo, para ver si mejora, pero si no es así, lo dejo ir. Se lo regalo a alguien, por si esa persona es capaz de encontrar lo que yo no supe.
Aunque esta última temporada he comenzado a juntar más, no tengo muchos libros físicos en casa. Prefiero no acumular. Me gusta hacer donaciones de los que he ido leyendo, para que alguien más se aproveche de sus historias, aventuras y enseñanzas. Muchos se los paso a mi madre, a mi suegra o a un par de amigas, ávidas lectoras ellas también.
Me encanta leer. Me encanta escribir.
Sí, como ya sabes, también gozo escribiendo. Esto va también por temporadas. Hay épocas en las que no paro de teclear y teclear en el portátil. Otras en las que me pierdo entre bolígrafos y lápices de colores. Dejo que fluya lo que está en mi interior, conectando con toda la información que va apareciendo en mi corazón, en mi alma y ese campo cuántico de donde surgen las ideas y las historias más variopintas.

Si a ti también te gusta leer, dejo a continuación dos de los libros que comparto en PDF.
Estos libros están preparados para que una editorial los elija y los publique. Si sabes de alguna editorial que los quiera publicar, contacta conmigo.
El libro de «YO SOY MÍA» quiero que sea para donar íntegramente a una asociación de ayuda a personas maltratadas.
Además, aquí en esta web, tienes el acceso a los libros que he autopublicado y están a la venta en Amazon. Aquí puedes verlos:
Casa
De mi primer libro hice una lectura por partes, donde me grabé leyéndolo durante varios días. La tienes aquí, para que la veas o escuches cuando quieras:
Si quieres puedes dejar algún comentario en los vídeos de la lectura del libro. Me hace siempre mucha ilusión leer los comentarios de las personas que se acercan por aquí.
Para ver todo lo que hago en relajaciones ve a mi canal:
https://www.youtube.com/@conlasmanosdemirena/featured
Ha llegado la hora de la despedida. Confío en que a ti también te guste leer y perderte entre las hojas de un buen libro.
Abrazos de corazón.
María José Malleiro Zorzano (Mirena)
